Chistes





Niños



Un niño a su padre:
-¿Papá, te gusta la fruta asada?
-Sí hijo me gusta mucho.
-Pues estás de suerte, porque el huerto esta ardiendo.




Mamá, mamá, ¿los frijoles tienen hierro?
Sí, hijo, ¿por qué?
¡Con razón mis calzones están todos oxidados!




Este era una cobrador que toca a la puerta de una casa y sale un niño y dice:
¿Si?
El hombre le pregunta:
¿Estará tu tío?
El niño responde:
¡No!
¿Volverá pronto?, pregunta el hombre.
¡No sé!, dice el niño.
¿En qué momento lo puedo encontrar?, pregunta el cobrador.
Eso será muy difícil, dice el niño.
¿Por qué?, pregunta el cobrador.
Porque solo se encuentra cuando usted no viene.




La maestra les dice a los alumnos:
Niños, siéntense en silencio.
Y Silencio murió aplastado.




Una niña a su mamá:
Mamá, ¿puedo tocar la plancha?
Y la mamá le dice:
No mija, te puedes quemar, está muy caliente.
Pero, ¿la puedo tocar?
¡No!, ya te dije que está caliente.
Pero la quiero tocar.
Ya después de un buen rato de insistir...
Bueno, pues tócala.
¿Y si me quemo?




Cierto día, a mitad de una clase, un maestro de literatura se quedó profundamente dormido detrás de su escritorio. Cuando despertó, queriendo disculparse, les dijo muy serio a los alumnos:
Me remonte en sueños al tiempo de Don Quijote de la Mancha y le pedí consejo sobre los mejores libros de caballería.
Al otro día, uno de los muchachos se acomodó en su pupitre y lo venció el sueño. Al verlo, el maestro lo despertó y le pidió una explicación, a lo que el chico respondió:
Me remonté en sueños al tiempo de Don Quijote, le pregunté por usted y me dijo que no lo conocía.






Más chistes de Niños Página principal