Chistes





Marinos



Un marinero viajaba con su capitán, y cuando ya estaban por llegar a su destino, el marinero insistió hablar con su capitán en el fondo del barco, el capitán al principio no quiso, pero el marinero insistió más y consiguió llevar a su capitán al fondo del barco, fue cuando el marinero le pidió permiso para que abandonará el barco antes de tiempo. El capitán molesto le dijo:
¿Y para decirme esto me llevaste al fondo del barco?
El marinero le dijo:
Lo que pasa es que me dijeron que usted es muy malo, pero que en el fondo es bueno.




Un día en alta mar un tripulante le dice al capitán:
¡Capitán! ¡Capitán! ¡Se acercan 20 carabelas!
A lo que el capitán responde:
¡Una flota!
Y el tripulante le contesta:
¡No, todas flotan!




Un muchacho quiso entrar a la marina y le tomaron un examen:
¿Cuántas anclas tiene un barco?
Esteeee, mmmm, ¡Once!
¿Qué? ¿Cómo que once?
¡Claro! ¿No ve que siempre dicen: Eleven anclas?




¿Por qué un naufrago se pone a llorar y gritar en el medio del océano? Para desahogarse.




¿De qué murió la mujer del capitán Garfio?
De una caricia.




¡Capitán, capitán, hemos perdido la guerra!
Maldición, pues búsquenla enseguida.






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