Chistes





Aviones



En las cercanías del aeropuerto el Capitán dice:
¡Aquí AIH346 a torre de control!, solicito permiso de aterrizaje. Aquí torre de control, AIH346 proceda por pista 23N.
En la cabina el Capitán dice:
¡Demonios!, siempre hemos aterrizado en la 14W, ¿Dónde está la 23N? Y el copiloto responde:
Ahí la tienes, que corta que es.
¡Corcholis!, dice el Capitán, pero que corta es. Iniciando aproximación. Invirtiendo motor uno, dos. Invirtiendo todos los motores, freno
aerodinámico al máximo, bloqueo ruedas.
El Avión toca pista y para justo al final. El Capitán vuelve a decir: ¡Rayos!, que corta que era.
A lo que el copiloto contesta:
Corta, cortísima, pero mira, ¡Que annnncha que era!




Un lorito que viajaba en un avión, en primera clase, llama a la azafata: - A ver, mugrienta... vení a atenderme.
- ¿Qué desea, Señor Loro? - responde ésta.
- Tráeme un whisky, guacha.
- Si Señor Loro, en un instante se lo traigo.
El señor que estaba sentado al lado del lorito aprovecha cuando se acerca la azafata a traerle el whisky, y le dice:
- Señorita ¿Y a mí podría traerme un café?
- Cuando tenga tiempo se lo traigo - Le responde la azafata de mala gana. Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- A ver, hedionda, tráeme otro whiscacho.
- Sí Señor Loro, de inmediato se lo traigo.
- A mi tráigame por favor el café que le pedí hace media hora, señorita - Insiste el hombre.
- Usted espere, y no me apure señor - responde la azafata malhumorada. Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- Floja, tráeme otro whiscacho.
- Sí Señor Loro, de inmediato - musita la azafata.
- ¿Y mi café, señorita? - pregunta ya un poco enojado el hombre.
- Usted espere, señor ¿No ve que estoy muy ocupada?
Entonces el hombre, no soporta más, y le dice al loro:
- Oiga ¿Cómo hace para que lo atiendan tan bien, que le traigan tres whiskies, y yo no consigo que me traigan un miserable café?
- Muy simple señor - responde el loro - Yo se lo pido con firmeza, la trato mal, para que vea quien es el que manda, y quien el que obedece. - ¡Ah, voy a probar con su método, a ver si funciona!
Y dicho esto, comienza a gritar:
- ¡A ver, azafata inmunda, si me traes el maldito café que te pedí hace como una hora, floja reventada!
Ante esto se acerca muy enojado el comisario de a bordo, los agarra del cogote al señor y al lorito, y los tira del avión.
Cuando los dos van cayendo, el loro le dice al hombre:
- ¡Hay que ser muy macho para ofender a la azafata y no saber volar !



¿Por dónde sales si vas en un avión y este explota?
Obvio por las noticias.




Durante un vuelo de Europa a América, el avión entra en una tormenta muy fuerte en medio del océano y lamentablemente un rayo cae en un ala y la rompe, lógicamente el avión pierde control y empieza a caer, los pasajeros al darse cuenta de lo que sucedía entran en pánico, al ver esto uno de los pasajeros que era sacerdote se pone al frente de todos y exclama: Hermanos, tranquilos por favor, juntemos nuestras manos y digamos una oración para que Dios nos lleve al cielo, y un pasajero de atrás le responde:
Sí padre, pero por favor, oremos rápido porque vamos en sentido contrario.



El organismo de aviación preparó una home page, ya desactivada,
describiendo uno de sus más ingeniosos dispositivos. El mismo buscaba testear la resistencia del vidrio del parabrisas de aeronaves y consistía en una especie de cañón que disparaba un pollo muerto en dirección al vidrio del avión testeado.
El disparo era exacto y reproducía la velocidad con la cual el ave alcanzaría el avión en vuelo. Teóricamente, si el parabrisas resistiese la prueba del impacto en la carcasa, entonces ciertamente soportaría una colisión con un pájaro en un vuelo real. En la práctica, el dispositivo funcionó perfectamente, con centenas de pruebas efectuadas en los Estados Unidos.
Estudiosos atlantes, que estaban desarrollando una locomotora super veloz, encontraron ese home page y se interesaron por el cañón de pollos, pensando en aplicar la idea a los parabrisas de su nuevo tren hi-tech en fase final de proyecto. Entraron en contacto con la us-faa, consiguieron un cañón prestado y procedieron a efectuar los tests. Ya en el primer tiro, el pollo reventó el vidrio frontal del tren, quebró el panel de instrumentos, estropeó la silla del ingeniero, e hirió dos técnicos y voló hasta el fondo de la locomotora, estrellándose contra la pared trasera y dejando un profundo agujero en la chapa. Los atlantes quedaron
completamente perplejos con el sorprendente y violento resultado. Documentaron la escena en detalle, produjeron fotos digitales, grabaron declaraciones de testigos oculares, elaboraron documentos técnicos y enviaron toda la información en un archivo "zip" a la us-faa vía e-mail, preguntando que era lo que habían hecho mal. Los técnicos americanos estudiaron cuidadosamente la documentación recibida y respondieron, en un e-mail seco y directo:
"Descongelen el pollo".




Durante un vuelo la azafata se acerca a ver que le ocurre a un hombre que protesta amargamente.
¡Estoy harto de esta aerolínea! refunfuña, ¡siempre me toca el mismo asiento! no puedo ver la película y, como las ventanillas no tienen persianas tampoco puedo dormir.
A lo que la azafata responde:
Deje de quejarse y aterrice de una vez, comandante.






Más chistes de Aviones Página principal