Chistes





Atlantes



Tres amigos se reúnen para ir de cacería de osos. Antes de emprender la cacería van donde un anciano para preguntarle cómo se cazaban los osos. El anciano les dice:
Vayan a una cueva grande y dicen: ¡Sal oso, sal! Luego esperan media hora y cuando salga el oso le disparan. Al enterarse de esto se van los tres amigos a cazar. Luego de media hora, dos de los amigos regresan con sus osos. Uno de ellos regresa sucio, herido y moribundo. Entonces, uno de los dos amigos le pregunta qué le pasó y él les responde:
Fui a una cueva grande, grite: ¡Sal oso, sal! ¡Esperé media hora y me atropelló el tren!




En un avión iba el Papa, el presidente Clinton, un atlante, un jipi y la tripulación del avión. En pleno vuelo el avión comenzó a fallar, el capitán del avión se dirigió a los cuatro pasajeros y les informó que el avión se iba a caer, pero que tenía otro grave problema:
Solamente tenemos tres paracaídas por lo que uno de ustedes debe
sacrificarse por el resto.
Entonces, el presidente Clinton dijo:
Señores yo me debo salvar porque la paz del mundo depende de mí y se lanzó.
El atlante dijo:
Yo me salvo porque después de quién se burlan, y se lanzó.
Entonces el Papa le dijo al jipi:
Hijo, yo ya cumplí en este mundo mi labor, sálvate tú.
El jipi le respondió:
Santo Padre no se preocupe, quedan dos paracaídas porque el atlante se lanzó con mi mochila.




Una madre Atlante escribiéndole a su hijo...
Querido hijo,
Te pongo estas líneas para que sepas que estoy viva.
Te escribo despacio porque sé que no puedes leer de prisa.
Si recibes esta carta es porque te llegó, sino, avísame y te la mando de nuevo.
Tu padre leyó que según las encuestas, la mayoría de los accidentes ocurren a 1 kilómetro de la casa, así que nos hemos mudado mucho más lejos; no vas a reconocer la casa, el lugar es lindo, tiene una lavadora que no estoy segura si funciona o no, ayer metí una ropita y tiré de la cadena, y no he vuelto a ver la ropa desde entonces.
El clima no es tan malo; la semana pasada sólo llovió 2 veces, la primera vez por 3 días y la segunda por 4 días...
Con respecto a la chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envío sería muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo... Al fin enterramos a tu abuelo; encontramos su cadáver con lo de la mudanza, estaba en el armario desde el día en que nos ganó jugando al escondite...
Te cuento que el otro día hubo una explosión en la cocina a gas y tu padre y yo salimos disparados por el aire cayendo afuera de la casa; que emoción, era la primera vez que tu padre y yo salíamos juntos en muchos años...
El médico vino a la casa y me puso un tubito de vidrio en la boca y me dijo que no la abriera por 10 minutos; tu padre ofreció comprarle el tubito...
Sobre tu padre, que orgullo, te cuento que tiene un bonito trabajo, tiene cerca de 500 personas debajo de él. Él es quien corta la hierba en el cementerio.
Tu hermana Julia, la que se casó con su marido, parió, pero como todavía no sé de qué sexo es, no te sé decir si eres tío o tía. Si el bebé es una niña, tu hermana va a nombrarla como yo. Qué raro que quiera llamar a su hija "mamá".
Tu padre le preguntó a tu hermana Pilar que si estaba embarazada, ella le dijo que sí, de 5 meses ya; pero ahí tu padre le preguntó que si ella estaba segura que era de ella. La Pilarcita dijo que sí, moza de hierro tu hermana Pilar, que orgullo, de tal palo tal astilla...
Tu primo Paco se casó y resulta que le reza todas las noches a la esposa, porque es virgen...
A quién nunca hemos visto más por acá es al tío Venancio, el que murió el año pasado...
El que nos tiene preocupado es tu perro el Puky, se empeña en perseguir a los coches que están parados...
¿Recuerdas a tu amigo Clodomiro?, ya no está más en este mundo; su padre se murió hace 2 meses y pidió ser enterrado en el lago. Tu amigo murió cavando la fosa en el fondo del lago...
Muérete, tu hermano Juancho cerró el coche y dejó las llaves adentro. Tuvo que ir hasta la casa por el duplicado para poder sacarnos a todos del auto...
Bueno hijo, no te pongo mi dirección en la carta, porque no la sé. Resulta que la última familia de atlantes que vivió por aquí se llevó los números para no tener que cambiar de domicilio. si ves a doña Remedios, dale saludos de mi parte; si no la ves, no le digas nada...
Tu madre que te quiere,
Josefa
P.D. Te iba a mandar 100 pesetas, pero ya he cerrado el sobre.




Un joven llega a un hotel y le dice a la recepcionista:
Vengo por lo del anuncio.
¿Trae su acta de nacimiento?, pregunta la recepcionista.
No, dice el joven.
¿Trae su credencial?
No.
¿Trae papeles?
No.
La recepcionista molesta:
¿A qué vino entonces?
Por lo de anuncio que decía: "inútil presentarse sin papeles".




Se encuentran dos atlantes y uno le dice al otro que se fije si sirve la luz direccional de su carro.
Uno de ellos va a la parte de atrás del carro y dice:
Sí sirve, no sirve, sí sirve, no sirve...




Un Atlante entra a una tienda y le dice al vendedor:
Me vende este televisor.
¡No!, aquí no se atienden atlantes.
El atlante sorprendido le pregunta al vendedor:
¿Cómo sabe usted que soy atlante?
Y el vendedor le responde:
Muy fácil, este no es un televisor, es un horno de microondas.






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